te dirá que ojo,
que yo no tengo nada en contra de las lesbianas,
que vamos, de la carrera,
conservo tres amigos gays,
homosexuales, me refiero.
que eso, que ella no,
vamos que,
que le gustan las,
pero que, ¿si lo fuera?
buah, seguro que contigo,
vamos que tú la primera,
sin duda,
que con ese cuerpazo
cabrona
que no engordas ni queriendo,
y que tan amigas, tía,
que ella no va a decírselo a nadie
y que perdona si alguna vez
he hecho algo que te haya confundido.
por la noche te va a desnudar
con la cabeza
y le vas a dar orgasmo o arcada,
incapaz de nada tibio,
bandera de otra opción
como si fuera una opción
serte.
en todo caso qué más da
estás en el gueto
sin rastro de ti
besando a un mamarracho con tetas.
jueves, 6 de marzo de 2014
martes, 24 de diciembre de 2013
fun fun fun
Celebráis nosequé parto
el cáncer que quitó de en medio al tío
la herencia que afiló vuestros colmillos
brindando en copas finas
partiendo caparazones de bichos
que nunca han oído hablar
de vuestro Dios.
Festejáis que el tío Paco
se emborracha para imaginarte desnuda
que a la abuela no le da ya la cabeza
para oír lo de tu aborto ,
y mamá llora a escondidas
la ausencia del cabrón que fue tu abuelo.
Di familia con la boca espesa
finge que la espesan polvorones.
¡Salud!
por la nueva hipoteca del primo
por la claustrofobia del armario de Lucía
porque tu hermano no quiere saber quién eres
porque la virgen se está peinando
porque aún no te han embargado
porque papá tiene una hernia de hiato
porque la tía te ha regalado una crema
ideal para las primeras arrugas
y tu cuñado quiere hablar contigo
del fútbol y del frío.
después
de las diademas de reno
de las medias con carreras
y el vientre hinchado de muertos
y burbujas,
después,
inaugura otros tantos cientos de días
que tengan algún sentido.
el cáncer que quitó de en medio al tío
la herencia que afiló vuestros colmillos
brindando en copas finas
partiendo caparazones de bichos
que nunca han oído hablar
de vuestro Dios.
Festejáis que el tío Paco
se emborracha para imaginarte desnuda
que a la abuela no le da ya la cabeza
para oír lo de tu aborto ,
y mamá llora a escondidas
la ausencia del cabrón que fue tu abuelo.
Di familia con la boca espesa
finge que la espesan polvorones.
¡Salud!
por la nueva hipoteca del primo
por la claustrofobia del armario de Lucía
porque tu hermano no quiere saber quién eres
porque la virgen se está peinando
porque aún no te han embargado
porque papá tiene una hernia de hiato
porque la tía te ha regalado una crema
ideal para las primeras arrugas
y tu cuñado quiere hablar contigo
del fútbol y del frío.
después
de las diademas de reno
de las medias con carreras
y el vientre hinchado de muertos
y burbujas,
después,
inaugura otros tantos cientos de días
que tengan algún sentido.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Diciembre era lesbiana pero no.
Carmen camina nerviosa hacia la parada
de un autobús que prevé perdido.
Un pie sobre el hielo y un cuerpo entero
precipitándose espalda contra adoquines.
La espalda de Carmen sobre el suelo congelado
la columna de Carmen,
llenándose de grietas que se prolongan.
Ejército de termitas
conquistando un árbol viejo.
La cabeza rota, la sangre
(las manos de Isabel el lunar de su frente)
espesándose en el hielo.
Ahora ni aquel libro
ni la boda con Paco
ni Ernesto aprendiendo a decir las cosas,
ni el ascenso, ni las vacaciones
en ese Oviedo que no sabía llover,
ni siquiera
las tartas de manzana.
Solamente Isabel.
Los muslos de Isabel tras la falda
del uniforme a los catorce años.
Todos los besos que nunca le dio
haciéndose beso en la boca entreabierta,
ahora que el tiempo
es solamente una palabra.
de un autobús que prevé perdido.
Un pie sobre el hielo y un cuerpo entero
precipitándose espalda contra adoquines.
La espalda de Carmen sobre el suelo congelado
la columna de Carmen,
llenándose de grietas que se prolongan.
Ejército de termitas
conquistando un árbol viejo.
La cabeza rota, la sangre
(las manos de Isabel el lunar de su frente)
espesándose en el hielo.
Ahora ni aquel libro
ni la boda con Paco
ni Ernesto aprendiendo a decir las cosas,
ni el ascenso, ni las vacaciones
en ese Oviedo que no sabía llover,
ni siquiera
las tartas de manzana.
Solamente Isabel.
Los muslos de Isabel tras la falda
del uniforme a los catorce años.
Todos los besos que nunca le dio
haciéndose beso en la boca entreabierta,
ahora que el tiempo
es solamente una palabra.
viernes, 4 de febrero de 2011
tres-en-raya
Escucha: claro que todas, que Orión entero, que todas muertas. Y que esta luz es sólo memoria de estrella. Como las fotos que faltan, como nuestra maestría para el siamor después del noamor. Y qué cabrón, con esta forma de mirarme hoy (qué hacemos aquí, otra vez, tú y yo, y qué hacemos sin permiso para el tacto).
Todos estos años hemos debido hacer algo parecido a dejar un reguero de luz para alumbrarnos los cadáveres: tu canción nuestra de adolescentes suicidas, las pintadas de amor en aquel muro, tu cresta increíble mi culo aún perfecto.
Todos estos años hemos debido hacer algo parecido a dejar un reguero de luz para alumbrarnos los cadáveres: tu canción nuestra de adolescentes suicidas, las pintadas de amor en aquel muro, tu cresta increíble mi culo aún perfecto.
Se ven bonitos. No te harás el triste tú sabías, que lo nuestro eran chispazos a fundido. Que dieciséis tiene más de número que de palabra y los números con piercing, haz la prueba, no son de fiar.
Pero eh, que estuvimos allí. Que lo vimos: Orión iluminándonos los pies hasta las dunnas. Tu cuerpo y el mío con su borrachera tibia, con la incredulidad de ser, de estar siendo, mayores y a medias.
Después aprendimos a odiarnos. Más después, tal que hoy, me miras y estamos tan lejos que me entra la risa.
Todas muertas, 16.
Todas muertas, 16.
Pero eh: fuimos justo cuando su luz contra la arena (luz-cuerpo-luz-cuerpo-luz).

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