domingo, 29 de enero de 2017

(sábado 17 de diciembre de 2016)

Tengo un pez
de colores
en la punta de la lengua
saltándome. Agónico. Chiquitito.
Tuve un pez
rosa
en el estómago
nadándome. Probable e inaudito.
Tuve un pez
escamándose,
fluyendo río arriba por mi esófago y ahora tengo un pez
de colores, en la lengua.
No sé cómo decirlo.

1 comentario:

  1. Hace muchos años mis compañeras de piso( en la universidad) y yo,decidimos comprarnos un pez cada una. Con su pecera cada una en su habitación y a mi fue a la que mas me duro. A las otras se les murieron Enseguida. A mi me gustaba verlo dar vueltas y yo siempre he creído que me observaba desde el fondo del mar( de su pecera). Me has hecho recordar esos años y me ha gustado tu blog.
    Saludos desde mis sombras.

    ResponderEliminar