jueves, 3 de marzo de 2011

(´)esta

Puede que la vida esté siendo y yo en leggins,
congelándome el culo contra el suelo
de la cocina.
Simulacro de sonrisa en la mejilla
pespuntada
de cortezas de trigo Hacendado.
Una Coca-Cola como llenarse los tubos
de petróleo en ola rompiente. Qué asco. Pero trago.

Y todo deprisa,
como si me fuera la vida en hacerme entender
que lo necesito
para no desmayarme.

Este tacto de mi cuerpo
lleno de pinchos
desde que me deslleno de carne.
La carne rojísima en la arcada.
Comer hasta el dolor que sostenga un
¿lo ves?
hasta mi fragilidad me agiganta.

Escritura perlática:
la vida tiene que estar luego.