domingo, 24 de enero de 2016

hacer personas es una barbaridad

Ojalá, mi amor, parirte
teniendo menos dudas que ofrecerte,
una versión de mí algo más estable
comida sin cáncer
muchos libros de papel
una ventana a tu cuarto con orientación sur,
e historias de mis viajes por el mundo
para darte tropecientas buenas noches.

Estoy esperando, verás, para parirte
al padre gran amor de nuestras vidas
que quiera darte un nombre sólo tuyo
y besos como soles en la carne.

Espero que no conozcas una Guerra
que te gusten las bicicletas rojas
que no vivas sólo dentro de las pantallitas
que te mueras antes de que el planeta reviente
que nadie te diga nunca que has que ser duro
ni princesita.
Querría que celebres el cuerpo que te hemos dado
y lo emancipes de este cuerpo mío
del todo y sin despedida.

Estoy esperando a poder no llenarme el vientre
de las veces millón que he imaginado que existes
y que seas la sorpresa de alguien nuevo
y que nazcas y sea yo quien te pregunte
tú quién eres
y te tomes todo el tiempo para hacer
treinta y tantos borradores de respuesta
y al mirarme reconozcas, siempre, al Amor.

Pero si sigo esperándolo todo no voy,
me parece, a parirte.

6 comentarios:

  1. Entro en unos cuantos blogs, reconozco que con el tiempo me he ido haciendo huraño, conservo pocos y comento en menos, exploro lo justo como para creerme aventurero, me gusta lo conocido, hace tiempo que no compro nada nuevo que ponerme encima, por alguna razón lo que me abriga tiene algo de segunda piel, empiezo a sospechar que vivo en mis objetos como si me hubiera impregnado en ellos de tanto considerarlos míos, y a veces pienso que entre esas posesiones preciosas de adulto que mira de reojo a un tiempo que se empieza a vislumbrar como el gran enemigo, están algunos posts y ¿sabes? éste es uno de ellos, porque va de querer, de querer de verdad, y eso sólo se puede contar cuando se tiene la cualidad de poder hacerlo.

    Porque no hay ningún artificio.

    Porque es a lo único que se le puede llamar amor.

    Y aún sigo sin saber muy bien cómo decirte cómo me gusta cómo escribes últimamente. Y hoy en particular.

    Creo que voy a parar aquí, porque al final siempre acabo por decirte lo mismo: me gusta cómo expresas en lo que te has convertido.

    En lo que te estás convirtiendo.

    Besos



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    1. Qué suerte tengo de poder querer, ¿verdad?
      Y de que te pasen esas cosas con cosas que escribo. Me estremece y me abruma cuando dejas comentarios, cuando pienso en la de tiempo que llevas acompañándome virtualmente en lo que escribo.
      Gracias siempre.

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  2. Respuestas
    1. Es que tiene que ser muy bonito hacer una persona, ¿no? :)

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