lunes, 13 de abril de 2015

Un blog

(i) autoretrato del exhibicionismo


Que me leas. Exactamente tú. (Vete a saber).
Que me intuyas los amores,
la fantasía los juegos de palabras que construyen mentiras.
Que imagines
           cuánto me duele la tripa
                       cuánto le echo de menos;    
y a mi madre, y esta casa, y a mis muertos, y ese viaje.

Que me dudes.
Que te enfades.
Que te sientas traicionado.
Que te busques en la inicial en la que te he escondido.

Me gusta lo que sabes de mí por este blog.
Me gusta cuando me borras. Cuando te lees a ti en lo que ha escrito qué coño más dará quién.

Que me leas. Que pases en silencio. Que dejes un comentario que me leas. Qué ego el mío.
Hace años que dejé de preguntarme por qué hago ésto.
Sé que para mí,
que el placer del desnudo.
Pero sé también que lo hago para ésto. Cinco años de ésto. Para lo nuestro.
Para la suerte-tremenda-suerte de ser leída.

Porque si lo haces
no
me
acabo

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias por enseñarme que has estado, Daniel : )

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  2. Respuestas
    1. Pues qué suerte la mía. Y tú ''estás'' muy desde el principio, qué bien. Gracias.

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  3. Este poema tiene un tema de fondo muy interesante y en el que pienso mucho.
    Me gusta como escribes.
    Vendré más!

    Saludos

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