lunes, 13 de abril de 2015

Canto a mi llegada



Haga lo que haga y para siempre,
yo habré nacido el día en el que ETA asesinó
a veintiuna personas en un Hipercor.

Haga lo que haga y para siempre habré pesado tres kilos
al nacer
habré tardado veintitrés horas
en nacer
habré nacido morada y con cabeza de óvalo.

Para siempre, y haga lo que haga,
seré la primera hija de Marta y Miguel Ángel,
habré sido concebida con placer y con amor.

Pase lo que pase habré nacido
de parto natural
con un huesecillo extra en el tobillo derecho,
con una clavícula rota por la urgencia del doctor,
veinte dedos,
ojos verdes,
todos los órganos en su sitio
y una cadera desencajada.

Yo siempre habré nacido yo.
A las cinco y cinco de una madrugada,
arrugada y buena como mi abuela Amalia,
respirando el aire de Pólux y su hermano gemelo Cástor.

Pase lo que pase mis padres
siempre habrán hecho el amor la noche antes de mi llegada
para provocar un parto que venía con retraso.

Aunque deje de gustarme el color azul
aunque me opere las tetas aunque me convierta al Islam,
yo habré nacido yo,
de entre todas
(¿cuántas?)
las posibilidades
de no haber sido.




2 comentarios:

  1. admira la gran casualidad... de que estemos vivos... derramando el vino

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    1. (abriendo los sentidos, contando los latidos)

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