domingo, 11 de enero de 2015

urgencia

Madrid ruge ambulancias o coches de policía, detrás de mi ventana. Y vete tú a saber, en algún lado:

Los sesenta años de Ernesta desparramados por la acera y su bolso peinando el viento en otras manos.

Las contracciones de Paula en mitad de la cena, su novia besándole en cada pinchazo, ya viene mi amor, las dos estallando pletóricas en un ataque de carcajadas.

O a lo mejor Pedro, Raquel y Vera desalojadas de una casa que lleva treinta años sin personas, una casa que estará los próximos treinta cerrada.

O el cerebro de Manuel. Secándose.

Felipe empuñando su navaja.

Virginia y sus subidones de azúcar.

Isabel maldiciendo el día en el que se casó con aquel desgraciado.

Marcos que sabe que es mejor no moverse, Marcos que avisa, al tipo del coche, no se te ocurra quitarme el casco.



Yo cruzo los dedos como me enseñó papá. Digo muy bajito buena suerte. Vuelvo al cigarro al twitter al libro nuevo me rasco la cabeza uy esto es caspa me acuerdo de alguien me olvido de Madrid-rugiendo-espantosas-posibilidades Paro. Escribo ésto. Cruzo los dedos: que sea Paula.

2 comentarios:

  1. Escribes y tienes la capacidad (siempre) de emocionarme. Joder con Madrid. Joder con todo.

    Helena.

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    1. Emocionarte es muy bonito. Mucho, de verdad.

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