sábado, 27 de diciembre de 2014

es

Me di cuenta estando ya tumbada en la camilla, algo aturdida y desconcertada por los ruidos, por lo agudo del dolor. De que no había marcha atrás, de que iba a estar para siempre conmigo, de que tendría que aprender cómo se cuida. La gente iba a preguntar ¿qué es?, yo iba a tener que dar con la respuesta.

Al salir de allí me aseguré de protegerlo bien del frío de diciembre. En casa, me dejé caer sobre el sofá, emocionada y abatida. Lo miraba como quien mira a un extraño. Me entraron tantas ganas de mostrárselo a todo el mundo como de que nadie lo viera. No existe ni va a existir otro igual, otro como él. Experimenté como nunca eso del ‘’mío’’, traté de adivinar las transformaciones que aún le esperan.

Le quise. Me asustó saber su ‘’para siempre’’. No puedo dejar de mirarlo es, un tatuaje precioso.

sábado, 20 de diciembre de 2014

una boda.

Hoy he soñado que estaba casada contigo. Imagínate, ¿habrá algo menos romántico que eso? Me llevabas a la casa en la que una vez viví, y que ahora compartías con un amigo. Éste, nuestro sitio, esta habitación de colchón en el suelo y la cocina con sartenes con churretes y ollas marcadas de arroz mal fregao. Éste, tu sitio, volver a hacerme el oído a la música que te gusta, vestirme con la ropa que tú halagas, decirle a mis amigas que me he casado contigo. Ayer, o antesdeayer, ya no sé, una ceremonia modesta en el ayuntamiento de tal, sin flores, una ceremonia modesta sin nada que celebrar.

Me reía por dentro de mí. Con una pena densa, descreída. Qué haces aquí, me decía, Irene a quién pretendes engañar. Te miraba desde la plena conciencia de que lo nuestro es temporal. De que lo nuestro es porque estar sola me pesa como una maleta vieja y desgastada llena de libros llenos de vidas que no son para mí. Nos veía como a dos que han asumido que ésto es mejor que nada.


Me he despertado entendiéndolo mejor. ‘Nada’, puede que esté lleno de mí. Yo no voy nunca a casarme contigo. ‘Nada’ puede que tenga que ser, justo ya.


Fotografía: Laura Makabresku


domingo, 7 de diciembre de 2014

soy, porque mi padre.

De mi padre no he sabido aprender a hacer música
ni a hacer paciencia ni tortilla de patatas ni tampoco conjuros
para hablar a las meigas en nuestra queimada.
Tampoco sé cómo aguantar el equilibrio
tras la quinta Mahou.
Sobre todo no he aprendido a ser
en la familia que le nació después de nuestra familia. Pero no he venido a hablar de eso, hoy.

Porque de entre lo que sí me ha dado
mi nombre
el Amor a mi hermana el Amor a mi madre el Amor a su madre.
Las concesiones útiles al miedo algunas de las mejores frases
y también la voz de mi niña viajando en casetes.

Me ha enseñado a montar
bicicletas y tiendas de campaña.

Mi padre me ha invitado a pensar
y a la duda.
Al lujo de emprender batallas perdidas
mareada contra el Cantábrico al placer
de llenarse la boca con un HOSTIAPUTA.
Al viaje en la música
al primer olor de la marihuana.

Y papá me ha invitado
desde siempre a la escritura.





Su novela me llegó hace un año y pico. En un tiempo de gusano-furioso-impaciente-por-las-alas que anticipaban varias grietas en mi espalda.
Completamente gusano.
Completamente buscándome.
Con el sitio oscuro
las ideas en llaga
el amor desgastado
el valor- de qué me hablas.

'Los escritos del músico' es muchos gritos. SÉ, VE, HAZLO, SAL, ARRANCA, SALTA. ahora.

Tú puedes ser tu otra. Así que me lancé, insegura arrebatada a darle carne a su fantasma novelado.
Le di una
de las vidas posibles.        La mía.

Trepar sin pies a la montaña que Él ha escrito, me ha cambiado la vida. Fíjate, qué inabarcablemente gigantes son algunas de las frases más usadas. Me ha cambiado la vida, el libro de mi padre. De entre lo que sí me ha dado, alas.

sábado, 6 de diciembre de 2014

o no me dejo.


tengo algo que decir y no lo encuentro.

no.

la hora de comer no existe
la hora de levantarse no existe
no hay dios, nación, identidad.
no existe el momento de-,
la edad de-,
no existe esa Tú que esperas
ni la que recuerdas.
no existen: siempre, nunca.
ni existe la forma de hacer gazpacho.
ni existe así se cosen los botones así se gime así se-,
nada.
no existe la verdad no existe una verdad en lo que he dicho
tampoco.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Los amigos de papá (II)

Hoy hemos ido los dos a casa de mi padre. Qué casualidad, qué alegría verte, mientras tanto dos besos con un casi abrazo. Se ha traído, en su forma de mirarme, a la niña que fui hace veinte años. Me la he puesto con algunas dificultades (los brazos me quedaban cortos y no había forma de escribir).

Luego me he sentado en el suelo a mirar cómo él y papá tocan la guitarra. Cuando yo era la niña de este disfraz también me sentaba a mirar, a escucharles. Y también por aquella época él había nacido treinta años antes de que yo naciera.

Que me ve más delgada, ha dicho. Entonces he vuelto a acordarme: nunca hacer frases de lo importante. Nunca enseñar estas tramas, oscuras (oscuras), no dejar las perversiones al aire, aplastar el instinto con el peso sólido y compacto de lo posible.

Seguir sin embargo imaginando: que le huele la piel a macedonia. Que una vez se recostó sobre la cama y me pensó, reptándole sin ropa para cerciorarme
de que le huele
la piel
a macedonia.