sábado, 27 de septiembre de 2014

Ya he empezado:

A encontrar la postura, acurrucada en la incógnita.
A buscar ese nombre entre tus amigas de Facebook.
A memorizar los más suave y los me gusta con limón.

Tenemos (no sé cómo ha sido, ésto) nuestros sitios de sofá.
Y una canción, me parece.

Esta mano que te busca los dedos en la calle.
Esos dedos que me encuentran la cascada.
El frío aplazándose.

Hacerte el amor queriendo que sea mejor
que cuando follamos con otras.
Hacerte el amor, he dicho:
Ya ha empezado.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Ya,
yo también hago como que tú no, ¿que tú quién? Ah, la de entonces.
En realidad no es difícil (los años hacen costumbre). 
Sólo que no eres la de entonces.

Otras veces me dejo pensarte
en el tacto a nuevo de todos nuestros besos,
y te pienso dedos de uñas rojas y cuerpo de
es que nunca he visto un cuerpo tan como el tuyo, tan.
Mira, no sé cómo se dice.
Dame un adjetivo que te celebre absolutamente.

Éstas cosas, ¿ves? Tú la promesa de callarte y yo
seré ridícula
pidiéndote la palabra para decirte.

Sigo sintiéndote mal
pensándote el color del pintalabios
recordándote el olor que ya no usas
queriéndote así, ya te lo sabes, exactamente lo insuficiente.

martes, 2 de septiembre de 2014

Morello, calentar y listo.

Mira, tengo una vida de sobre para cuando me llames. Calentar dos minutos en el microondas y listo. Hay que servirla templada y, verás, tiene un saborcito a realidad súper logrado.

(Porque me llamarás, digo yo, alguna vez*).

Detrás del sobre pone todo esto con letras algo pequeñas que además titubean (imitar la vida tiene sus limitaciones):

Estoy con una chica estupenda, e-es arquitecta; Claudia, sí también se llama Claudia, qué cosas. A mi abuelo le encanta, ya sabes, es la típica persona que cae bien a todo el mundo, un sol. Yo terminé el máster (¿qué por qué te hablo de Claudia antes de hablarte de mí?), muy bien, me fue muy bien, me han dado trabajo en. Libro cuatro días por semana, que está genial porque me deja mucho tiempo para ir a ¿la piscina?, una cubierta, claro, de aquí del club de, Chamartín, ay que no sabes que me mudé a Chamartín, muy buena zona yo estoy enc, ¿qué?, pues con Claudia. ¿Tú qué tal?

No le pidas más emoción al simulacro, cabrona. Eh, pero he escogido novia que se llama como tu ex, todo un detalle. También me gusta pensarte apretando el puño mientras me imaginas en el salón con mi abuelo, por fin capaz, abuelosoylesbiana, mira en la dos echan tenis.

Aunque casi peor que este simulacro que te tengo, es que cuando me llames quizás ya te me hayas pasado. Aunque casi peor que que te me pases es que no me llames nunca nunca nunca más. Cabrona.


* ¿no?