miércoles, 30 de julio de 2014

Tú que no tienes la culpa de ser como tú



Bájame el pantalón
saca el hambre atroz
escúpeme en la pena.

Me enseñaste una vez
que el dolor es mejor
si genera violencia.





¿cómo dices que te gusta el café?

H suele venir los miércoles después de su clase de francés. Me recita como un colegial cantando la tabla del seis todas las nuevas palabras que sabe decir. Yo le escucho en ese idioma de empaparme y no necesitamos más preliminares. Con mi ex voy a la cafetería en la que desayunábamos cuando vivía en La Latina. Seis paradas de metro hasta su casa nueva, cuatro con transbordo para llegar aquí, así que follarnos a veces da más pereza que ganas. Me acuesto con J una vez por estación, nunca se queda a dormir, pero antes de irse suele hablarme de su novia. A B se le encoge el estómago cuando le invito a quedarse, se le encoge de que me quiere.

Te cuento esto porque he decidido que voy a dejar de hablar con todos. Fuera las palabras, fuera. El otro día asalté a un tipo desnudo en mi cama y sin inicial, o sea asalté a X, sorprendida y emocionada al descubrir que teníamos el mismo lunar detrás de la oreja. Inspeccionó mis orejas como un mono buscando piojos. Que no, que tú no lo tienes. Que claro que lo tengo. Al día siguiente me acordé de que el lunar tras la oreja es de J. Imagínate esto con H, o que le pregunto a B si han arreglado ya la cisterna del baño, del baño de mi ex . Porque H y mi ex y J y B y todos los equis saben que no son ÉL. Pero ninguno tiene por qué saber que ya confundo nuestros cuerpos, que para mí se han convertido en un único tipo cargado de brazos, cigarros y semen.

domingo, 27 de julio de 2014

Vuelve

(disimulemos que es un intento de orden despojemos de drama a las voces)
Oyetúparaya y mírame
¿ves? estoy
casi casi
atreviéndome:

Olvídate de perdonarte
límpiate el caos desenrosca el miedo y vuelve
con tu aspecto de dandy a contarme historias de gamberros,
sé cursi,
deja que te bese los tatuajes.
Venme emocionado porque soy preciosa y por fin
¿quieres?
decírmelo.

Prolonga la tregua, pacta con la luz que te ha hecho brote
desintoxícate
de la mierda esa del fracaso haz de mí tu metadona fúmame en papel de arroz, si quieres y deja
de jugarnos la ruina desechando este posible,
nótame importándote
deshazme de los otros elígeme.

No se dice elígeme. Pero vuelve,
con tu bicicleta rota y la boca llena de limones a recordarme
que apenas tenemos una historia,
a lloverme de a pocos,
a buscar formas de nube.

Estírate como un gato hasta alargar nuestro amor breve.

miércoles, 23 de julio de 2014

El poema de Billy McGregor

Hablo por teléfono con mi amigo Billy. Del amor (el suyo). Del no amor (como éste), seco como un verano, pausado, haciendo como que se instala. Estaba escribiendo, me dice. En el momento justo en que ha sonado su teléfono -‘’hola irlandés’’- Billy escribía sobre el amor cuando falta. Qué cabrón, Billy no, el amor, tan de tantos, tan presente tan aquí hasta cuando no es ni aquí, ni toca músculo.

Antes de colgar me dice, voy a dedicarte lo que he escrito. Miradeverdá, qué tío, con lo que me gusta todo lo que dice cada vez que escribe. Ha hecho esto:


Si el amor es el ojo de una aguja
quiero ser un camello.
Quemaré mis naves.
Donaré mis órganos.
Me prostituiré.
Venderé mi alma.
Y prometo abrir todos los días las ventanas.

Pero que no me deje aquí. Tan solo.
Viendo muertos en la tele.
Buscando con los ojos algún dios.
Envenenándome.

Atraviésame, amor, el pecho como un rayo.
Que un pétalo de flor sea más que suficiente, una brizna de hierba,
para calmar el hambre.
De paz.
De belleza.
De sentir a raudales como un río la vida corriendo por la sangre.

Dame los ojos amor de ver colores.
Sácame del gris.
De los días de lluvia infinita.
Del tic tac del reloj y la música bajita,
mientras echo de menos saber cómo será.

Que te abracen.
Como a un árbol.
El calor bajo las sábanas.
Los pies bajo la mesa.
Los chistes malos.
Los helados, el cine, los rollos de papel, del váter y las pizzas.
Las fallas del terreno.
Los días sin hablarnos.
Los después.
De nuevo los helados, los grillos, mi taza de café.
Esa que dice, “Soy un desastre”.
Supongo que no había más tazas.

Debe ser magnífico que todo brille más.

Escribe pronto amor.


Te estoy esperando.





(GRACIAS)



sábado, 19 de julio de 2014

bienvenida

Toda la belleza que he sabido prepararte
es este desorden.
La sartén con barcos de clara de huevo
la colcha de cuadros desbaratando
secuencias cromáticas
hecha un nudo a los pies de una cama
con olores,
para que les respires.
Yo dormiré en el sofá, compartamos toalla.
Las esquinas deshaciéndose en las tapas de los libros
mi peinado de siesta
los ceniceros hasta los topes las huellas en los cristales.
La belleza de la mugre, ya ves, minúscula la revancha.
No satisfacerte es tan fácil.
Ni siquiera es grave esta suavidad con la que serme a tu margen
arriesgando tejidos a 60º, no, no hay suavizante,
mientras digo bienvenida,
-encuentras pronto excusa para la visita breve-
a esta casa que por fin no ha sido nuestra.

Te,

Tengo ganas de decirte que te quiero. Podría ir a tu barrio y esperar media hora en cada calle a que nos cruzásemos. Dejar post-its en cada portal, por si es el tuyo, para que me creas, que te quiero. Gritarlo, en todos los sitios. Conseguir tu dirección, hacerlo en carta. Podría llamarte por teléfono y asegurarte que es necesario que nos veamos. O llamarte por teléfono y decirte con la voz que te quiero. Colgar una pancarta con te quiero de un balcón bajito. Podría escribirte un correo. Un whatsapp. Para que lo sepas. Susurrártelo en una nota de audio. Contarlo en Twitter. Exhibirlo en Facebook. Escribirme que te quiero sobre la piel de la cintura, subirlo a Instagram. Mandarte un mensaje por LinkedIn. Quererte en YouTube. Quererte en Vimeo. Pero y si luego me pides un te amo y tengo que pintar cada muro de esta ciudad con mi no. Qué vegüenza.

viernes, 11 de julio de 2014

se pronuncia khjshsjt

ya está aquí otra vez la tentación
de cagarme el autoestima
con Ella.
la he conocido de casualidad, te diré, porque ella no va a confesar
que los viernes va a ese tipo de garito.
esta vez usa un nombre en ruso,
la piel papel de calco transparenta
mucha coca y algún crío
que le cuida con amor y rencor su madre.
y en su piel papel de calco también veo
playas a contramarcha que se ahogan en los ríos.
me mira que me tumba
desde su cara de rusa resentida
y mientras me come el coño jura
que a ella le gustan los tíos.
como no me pide nada estoy a punto
de vaciarme en su navaja los bolsillos.

jueves, 3 de julio de 2014

lalará

Se come los lexatines trasca, rá, a puñaos,
¡Venga inventar recetas y venga lexatin!
¡Fiesta del amuerme!
Sin masticar-en croqueta-disueltos en la sopa
Porque si no le entra una voz
Pequeñita de pitufo que masculla:
Él
Todavía
Él.

ah

vibrador es a libido
de hembra
lo que chupete a hambre
de bebé.