lunes, 13 de octubre de 2014

''Si me necesitas pega un grito''




Andrea mueve el aire entre los dedos
y el aire se hace leve y ronronea.

Puede parecer que existe desde hace veintiocho soles,
pero sin embargo sabe
abrazarme con más siglos de los que puedo contar.

Del otro lado del atlántico ha traído
los acentos cálidos
la invitación a dejarse.

Y la vida que estamos haciendo nos sonríe,
nos deja llorar nos alcanza
cargada de respuestas sin razones.
Ancha de posibles, nos responde.

Estar cerca de Andrea es acercarse
a la duda que seduce en lo invisible
al calor del té y las cosas dulces
a la luz que huele a nuevo en sus balcones.

Me recuerda al centro de una magdalena
al batir suave de plumas de algún ave,
a esa sensación
curva-protectora-delicada
de tumbarse sobre la arena de playa y notar que no es sobre la arena, que es con la arena, a su lado.

Me trae todo esto me trae más,
Andrea,
tan inesperada tan inevitable.

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