viernes, 15 de noviembre de 2013

el amor que usa diminutivos o soy una zorra.


Javi preparaba café, preguntó:

- ¿Taza o vaso?

- Taza- desde el salón, pero no se ha debido enterar porque cuando he ido a la cocina a por un cenicero, había dos vasos de cristal sobre la bandeja. Le he puesto la mano en el culo mientras decía:

- Taza, Manu, dije que taza, porfa.

 Crack zás púm pám mieeeeerda de crujido agudo, como en el esófago.

- Perdón perdón perdón.

Para nada. Ha estampado la cafetera contra la vitrocerámica y le he seguido hasta la habitación. Se vestía contra la ropa, pisaba contra el suelo, se peleaba con todo a falta de valor para pelearme. Estaba cantado que algún día iba a pasar, taza, Manu, mi mano en el culo de Javi, y Javi apretando mucho mucho los labios.

De Manu el sexo y de Javi el amor. Pero de Manu el sexo, así que todos estos meses jugando a la tipa curada,

- ¿echas de menos a Manu?

- no, ya no...- para nada. Porque de Javi todo lo que no es el sexo y se ha ido con portazo. Las cosquillas de Javi, sus alumnos de piano, sus lasañas y nuestro bar favorito y nuestra canción favorita y nuestros libros a medias y su boca diciéndome bonita, bonita, te quiero.

Le he escrito un whatsapp a Manu. Quería ponerle ya, se acabó, eres adictivo y tóxico y. Pero creo que he enviado ven, estoy sola.



2 comentarios:

  1. Ojala pudieramos elegir a quien queremos, y sobre todo gobernar nuestras manos sabiamente. No sé quien lo dijo, pero era algo así: "constante maltrato a quien mi amor busca constante, constante me maltrata quien mi amor busca constante" o lo q es lo mismo siempre fallarás. Pero mientras tanto vive. Un besote

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  2. "constante maltrato a quien mi amor busca constante, constante me maltrata quien mi amor busca constante". Y sí. Y qué gilipollas somos a veces, oye.

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