viernes, 25 de octubre de 2013

dónde está la hoja de reclamaciones

Desde que a los cabrones de Coca-Cola se les ha ocurrido la idea horrible de ponerle nombres a las latas, paso quince minutos descongelando la nevera del chino, con la puerta abierta de par en par, buscando un puto trago que no me recuerde a nadie. Las latas se suceden como una agenda de reclamos.

No me has llamado
me debes una caña
un polvo
un discurso
una excusa.

O de lanzas.

Estoy muerta
estoy lejos
no me conoces
no te quiero, ésta debe saber a rayos,
no voy a llamarte
no creas que te acercas sólo porque me escoges, imbécil.

Pago la de 'un amigo'. Decido beberme su ambigüedad. Me llena de jodidas burbujas la garganta. 



6 comentarios:

  1. No sabía que le habían puesto nombre a las latas. Yo pensaba que con el abrefácil habíamos llegado a la cúspide de la civilización y que sólo nos quedaría un cruel y lento descenso hasta la barbarie.

    Por lo visto me equivoqué en lo de suponer lentitud.

    Nombres a las latas... madre mía ¿qué será lo próximo? ¿paté light?

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    1. Lo próximo ya ha llegado: puedes personalizar el texto de tu propia lata desde su web. Llenémosles las latas de poemas, o de irosalamierdas.

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  2. Esto es digno de guardarse en una botella de cristal, lo más anónima posible, y lanzarla al mar para la supervivencia de los viernes a la deriva. Bravo.

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  3. Buenísima entrada jajja no sé si reírme o llorar. Me ha encantado.
    Yo creo q esta campaña la han hecho expreso para tias, los tios incluso cuando están presencialmente o discutiendo contigo, o cuando te quedas hecha una braga después de discutir, sólo piensan en q no le han cambiado el aceite al coche...
    Besos y paciencia china

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