martes, 11 de septiembre de 2012

La he visto

subirse a este autobús y caminar
hasta la octava fila
de asientos
para coger ventana.

Con un jersey levísimo y sujetador
granate oliendo a ducha,
desafiándonos las uñas y
los pulsos.

La he visto cargando bolsas
verdes
del mercado,
con la piel estampada de
leche con galletas
derretidas.

Y las Ray-Ban negras debajo del
pañuelo negro de pirata encima
de la cabeza calvísima. Viva.

2 comentarios:

  1. y contar la vida como la cuentas. un placer. :)

    pd: por cierto, con la caída de blogger de hace dos días se me cayó tu último comentario en mi última entrada del blog. gracias por él, ya que no puedo recuperarlo. un abrazo.

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