domingo, 10 de abril de 2011

''oscuras y obsesivas''

Foto: National Geographic.



Dijo que aquello era como una broma pesada, dijo;
que ella podía escribir El Verso.
Una broma pesada, y no le daba vergüenza decirlo,
enclaustrada en la cautela escogida del genio.
Si quisiera, haría que los niños se infartaran y a los viejos
les diera por meter la manaza en la Nocilla
para restregársela después sobre la cara
y chuparse los unos a los otros, extasiados.
Que nos lo tatuaríamos en los cuerpos y
lo haríamos canción sobre la bici.
Ella podía, lo juraba, hacer que un ciego viera
su palabra sin el tacto.
Pero le provocaba terror-y vómitos-
pensar en la invasión toda de su intimidad
cuando muerta;
me contó:
si lo escribo me abrirían los cajones
mientras me abre la carne el forense,
y en mis tripas le parecería ver monedas,
y no me dejarían acabarme.

6 comentarios:

  1. "y lo haríamos canción sobre la bici"

    ñamñam*

    abrazzzo
    s

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  2. pues ando falta de bici y de inspiración. Así que gracias por el abrazzzo virtual :)

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  3. Es sorprendente lo que escribes. Me encanta. Tus textos son geniales. Me resultan muy cercanas tus palabras.

    Seguiré por aquí, disfrutando al leerte. Un besazo.

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