lunes, 13 de septiembre de 2010

Hosanna Océano Mar


Ortigueira (i)




''El mar. Parecía un espectador, hasta silencioso, cómplice. Parecía marco, escenario, telón. Ahora lo veo y comprendo: el mar era todo. Ha sido, desde el primer momento, todo. Lo veo bailar a mi alrededor, suntuoso en una luz de hielo, maravilloso monstruo infinito. Él estaba en las manos que mataban, en los muertos que morían, él estaba en la sed y en el hambre, en la agonía estaba él, en la cobardía y en la locura, él era el odio y la desesperación, era la piedad y la renuncia, él es esta sangre y esta carne, él es este horror y este esplendor. No hay balsa, no hay hombres, no hay palabras, sentimientos, gestos, nada. No hay culpables ni inocentes, condenados y salvados. Hay sólo mar. Todas las cosas se han convertido en mar.''


Fragmento de Océano mar, Alessandro Baricco.




El Naufragio, Turner


10 comentarios:

  1. Ay, qué recuerdos, cuánta nostalgia, ese fragmento de Océano Mar. Creo que no podría leerlo distinto ahora. ¿No te pasa, con las canciones de Incontables, que aún sabes cuándo había que fadear y comenzar a hablar? Es genial.

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  2. Sí me pasa, sí. Y me encanta. He estado mirando en carpetas antiguas (me imagino un archivador con grietas y polvo. Qué imaginación la mía) y tengo incontables de los que no llegamos a subir al blog. Creo que voy a animarme, un día de estos, a mini-renovarlo, ¿te parece?

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  3. Me requeteparece. Más que nada porque creo que yo no los tengo.

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  4. qué gran vuelo de querubines en la ventana. qué recuerdos de este libro y del momento en que lo leí. gracias por traerlo. :)

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  5. A veces siento los latidos como si llegaran de lejos, como las olas del mar. Me traen rumores de otras tierras, botellas con mensajes dentro, pero luego se van, como las olas del mar.

    A veces llegan y se quedan, varadas en la playa, sirenas de cola de espuma, juegan con las algas, viven en la arena pero luego se van, como las olas del mar.

    Y casi siempre es así (i) y uno se queda preguntándose cuán infinito es el océano, si llegará la marea a inundarme del todo hasta ahogarme y si otro vendrá a vivir en mí cuando la marea baje. Y si el que venga en lugar de mí tendrá mejor suerte que yo, si el mar será más benévolo esta vez, cansado de latir así, sin sentido.

    Y a veces apostaría todo a que sí. Y otras, apostaría a que si fuera así me faltaría algo que vive dentro de mí. Tú ya sabes a lo que me refiero. Sí, lo sabes.

    Tú tampoco renuncias a eso... tú eres tan animal como yo ¿verdad? Dulce fiera feroz. Lo puedo leer incluso cuando no escribes.

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  6. Gracias a ti por pasarte, marcoantonioraya. Es uno de esos libros que reconforta muy-mucho recordar, sí.

    Pd: estoy deseando leer más cosas tuyas, sube algo pronto, aaaanda...

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  7. Qué rabia me da, Espera a la primavera, B, no tener delante Océano Mar ahora mismo (lo he prestado) para poder citarte una parte en la que se habla de la inmensidad del océano, de dónde empezará, dónde termina. Y mientras lo lees ves algo parecido a lo que cuentas, con las olas que siempre vienen y que se van siempre.

    Tienes un algo de psicólogo tú, ¿eh?

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  8. ay... es que estoy preparando algo para publicar (espero) y tengo olvidao el blog. ya mismo saldrá aquí www.nanoediciones.com una nanoedición mía, en poesía y en microrrelato. te avisaré, que está quedando preciosa.
    gracias por la postdata. :) un abrazo

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  9. Siento defraudarte, i. Yo de psicólogo tengo poco, posiblemente esté más de la otra parte: la de los locos.

    A veces incluso creo que estoy en camino hacia la cordura. Entonces recuerdo que vendí mi alma a un postor farolero. Ahora no tengo ni alma ni dinero.

    Sólo que queda el animal que llevo dentro, eso es todo lo que soy. Eso es todo lo que tendré y tengo.

    Mi animal reconoce a los de su especie.

    Tú eres uno de los nuestros. Aislado como todos. Aliado a partir de ahora

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  10. Pues yo sí te noto cierto instinto de psicólogo, aunque es verdad que puede ser más cierto olfato animal.
    No sé si 'de los vuestros', pero animal, claro, incluso menos animal de lo que me gustaría ser.

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