lunes, 27 de septiembre de 2010

Autocastigo

- Es que no te entiendo.
- Es que no te pido que me entiendas.
- Pero yo quiero entenderte Nuria, joder, no me puedo quedar así sin saber qué te pasa qué ha pasado que no me estás contando porque no lo entiendo en serio no sé qué he hecho mal.
- ¿No os cansáis todos los tíos de preguntar qué habéis hecho mal cuando os dejo?
- Vete a la mierda.
- Estoy embarazada.

- ¿Qué?
- Vete a la mierda tú. No voy a repetirlo.
- No. Hostia, no, Nuria, no. No me lo puedo creer.
- Y voy a tenerlo.
- ¿Que vas a, que vas a qué?
- Te estás quedando sordo tío, y me estás poniendo histérica.
- No puedes tenerlo sin que lo hablemos, no es sólo decisión tuya. Joder. No entiendo cómo ha podido pasarnos, te juro que lo siento Nuria, qué cagada, de verdad, sabes que siempre he tenido un montón de cuidado, que no
- Cállate.
- ¿Cómo?
- No es tuyo. Cállate.

2 comentarios:

  1. Es un buen diálogo, muy bien escrito, a veces temo que las cosas sean así en la realidad, que al final la vida sea tan paradójica, tan jodidamente irónica.

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  2. ¡Ay, qué ilusión tú por aquí otra vez!
    pues dudé mucho si subirlo al blog, porque no sabía si por cómo está escrito iba a llegar a entenderse como yo lo había pensado. Así que dobe ilusión: porque vengas y porque sé que tú sí lo entiendes.

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